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7 de febrero de 2015

La huella blanca - Ana B. Nieto



LA HUELLA BLANCA

Ana B. Nieto

Ebook y edición impresa
ISBN 9788466653039
(2013)
Ediciones B





Narrativa histórica


SINOPSIS

 Irlanda celta, siglo V d.C.
 Cuando Bróenán decide llevarse a Ciarán, el último niño de una tribu enemiga, quebranta con ello todas las normas humanas y divinas de su pueblo. Este “niño robado” alcanzará la adolescencia ignorando sus orígenes y esperando el momento de asumir la regencia y de casarse con Olwen, su amor desde la infancia. Sin embargo, su rival, Diarmait, le revelará el secreto de su procedencia, obligándole a un exilio como pirata durante el cual capturará al que será el mayor evangelizador de los irlandeses, San Patricio.
En su empeño por estar juntos, Ciarán y Olwen desafiarán a sus tribus, sus dioses y sus destinos, en una aventura que les llevará hasta las islas de Arán, en los confines del mundo.


La primera vez que leí La huella blanca fue tras su publicación en 2013 y, desde entonces, he estado esperando la publicación de la segunda parte de esta trilogía que, finalmente, ha visto la luz a principios de este año 2015. Ha sido entonces cuando he vuelto a leer la primera parte, sabiendo de antemano que iba a volver a quedar atrapada por la historia, por los personajes y por la ambientación. Siendo consciente de que me quedaría desolada cuando llegara al final. Sin embargo, es necesario para poder continuar con la segunda parte, "Los hijos del caballo", con la que ya he comenzado y de la que pronto dejaré reseña.

La novela comienza con la lucha y exterminio de la tribu de los Barr a manos de la tribu vecina, los Necht. Bróenán, rey de los vencedores, deja a un único superviviente, un bebé al que llamará Ciarán (pequeño moreno) y que adoptará como hijo, contraviniendo todas las normas.
Ciarán vivirá en La Llanura del Cisne durante su niñez y adolescencia, sabiendo que su destino, lo quiera o no, será suceder a Bróenán en su reinado. Con la misma certeza, sabe que su vida está irremediablemente ligada a Olwen (la huella blanca) una de las jóvenes de la tribu, a la que ama desde su niñez.

Sin embargo, su rival Diarmait, llevado por los celos, romperá el tabú impuesto al pueblo y le desvelará su pasado, su condición de "niño robado". Tras enfrentarse a Bróenán, emprenderá un viaje que le llevará hasta Caisel, donde deberá permanecer hasta poder cumplir el tiempo suficiente para volver a por Olwen y continuar con su vida. A partir de ese momento, acompañaremos al protagonista en lo que será una vida llena de obstáculos que le impiden cumplir sus deseos, lo que le da a la novela ciertos matices épicos y convierte a Ciarán en un personaje cercano al del héroe clásico.

Leer este libro es para mí toda una experiencia sensorial y emocional. La autora, con un estilo cuidado y bello, describe perfectamente los ambientes, los lugares y sensaciones que rodean a los personajes. Nos transmite sus pensamientos y emociones, lentamente, de manera que una vez llegado el final, se te han metido bajo la piel casi sin darte cuenta. 

"Ciarán se encaminó al río con una mareante sensación de ingravidez. Era como si la realidad le fuera extraña, como si acabase de caer del cielo y no supiese quién era ni qué hacía allí: un animal que se hubiera desprendido de su pellejo de siempre, antes de darse tiempo a cultivar uno nuevo. Finalmente se había arrancado la piel a sí mismo. Desorientado, se arrodilló a la orilla del agua y bebió de ella a manos llenas, como un amnésico que puede aferrarse a muy pocas cosas y que por lo menos recuerda lo que es el agua. Debía construir su mundo desde cero, con cuatro palos, como en la base de las casas, escogiendo cuidadosamente la materia que utilizaba"

La narración está llena de referencias a leyendas celtas, a sus dioses y costumbres. Desde el principio, Ciarán muestra tener una especial relación con los caballos, es un hombre protegido por la diosa Macha y su participación en varias carreras nos deja algunas de las escenas más bellas de la novela.

En su camino se cruzarán secundarios que irán influyendo en su vida y en su destino: Diarmait, los capitanes Murchad y Conaire, Étain, el príncipe Eochaid, Aífe, etc... La época en la que está enmarcada la historia nos dará a conocer cómo el cristianismo fue poco a poco implantándose en las islas. Seremos testigos de la caza de hombres y mujeres, la piratería, de cómo se entrenaban los guerreros que posteriormente iban a islas vecinas para asaltar, secuestrar y convertir en esclavos a sus habitantes. Uno de esos esclavos será el noble Patricio, conocido posteriormente como el patrón de Irlanda.

Muchos encontrarán como inconveniente el uso de términos celtas, referidos a nombres propios, lugares, tribus..., ya que ralentiza un poco la lectura. Sin embargo, esto no deja de ser una muestra más de la labor de documentación que ha tenido que realizar la escritora para dar mayor consistencia y credibilidad a la historia.

En definitiva, La huella blanca es una historia imprescindible para quienes deseen conocer algo más de la cultura celta, adentrarse en un mundo a caballo entre lo real lo legendario y lo místico. Pero sobre todo para quienes deseen dejarse llevar por las sensaciones y las emociones que nos transmitirán unos personajes perfectamente perfilados y definidos.  Para mí, una trilogía que no hay que dejar pasar.

"Olwen significaba "Huella blanca", "Camino blanco". Ahora que se había desviado de él, tan solo le quedaba uno de aquellos senderos extraviados, en penumbra, adonde la luz solo llegaba a veces, trastabillando entre las ramas."

2 comentarios:

  1. No he querido leerla porque, aunque sé que no haces spoilers, no quiero que me influya. La dejo para después a ver si coincidimos

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