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12 de julio de 2017

Poemas - Luis García Montero (Fragmentos)


<<Me acuso públicamente de ser un poeta de la experiencia. Conviene que me presente así, con esta confesión a verso descubierto, porque hace muchos años que ningún concepto provoca tantos insultos y descalificaciones en la literatura española contemporánea. Todos los días se anuncia su hecatombe, en todos los suplementos culturales hay un artículo feroz para desentrañar sus trampas, nunca falta un antólogo dispuesto a descubrir gloriosas listas de poetas no infectados por su veneno, siempre hay algún animoso organizador de congresos decidido a reunir quince o veinte voces líricas contrarias a la secta...>>



Así empieza Luis García Montero su obra Poemas, publicada por la editorial Visor Libros (colección Visor de Poesía).  En un país donde campan a sus anchas los tibios -esas personas que deciden pasar por la vida sin pena ni gloria, que prefieren no posicionarse, que tienden a lo políticamente correcto- García Montero hace una declaración de principios nada más empezar esta antología poética. Y quería dejar constancia de ello. Es una de esas voces que siempre tienen algo interesante que decir. Si tenéis oportunidad de escucharle, prestad atención. Cada vez quedan menos valientes.

Esta entrada solo pretende mostraros alguno de sus poemas más conocidos, pero también más emotivos para mí.  Por eso está en la sección de Fragmentos. Los que he ido señalando y seleccionando entre las páginas de esta edición de 2004. Son los que permanecerán.  



RESUMEN

No existe libertad que no conozca, 

ni humillación o miedo

a los que no se me haya doblegado.

Por eso sé de amor,

por eso no medito el cuerpo que te doy,

por eso cuido tanto las cosas que te digo.




CANCIÓN VÍBORA



Ten paciencia conmigo.

Porque a veces el mundo,
la víbora del tiempo y del pasado,
cabe entre dos palabras.

Si la piel se hace noche,
si vuelven las cenizas a los labios,
cabe entre dos palabras.

De verdad, yo lo sé,
una estrella apagada que cruza el universo
con su puñal frío.

Y repta por la vida,
por caminos sin nadie, por ciudades,
con su puñal de olvido.

A través del amor,
incluso por encima de la felicidad,
cabe entre dos palabras.

La víbora del miedo,
la víbora del miedo derrotado,
mi calor y su frío.

Y se queda en el pecho,
anidada en la sombra, hasta el amanecer.
Ten paciencia conmigo.

Porque el mundo es así, y vengo herido,
ten paciencia conmigo.







DEDICATORIA

Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.


FIN DE AÑO

Porque sé que a este amor le pertenecen
los días que me faltan por vivir,
la realidad con su mirada inhóspita,
el deseo que nace de los sueños.

Porque lo sé, porque ya casi todo
pertenece a este amor,
como las realidades que viví,
como los sueños que me quedan.








2 comentarios:

  1. ¿Sabes que me ha hecho ilusión tu entrada? Te diré la razón. Algunos versos de Canción víbora están entre mis recuerdos, pero nunca supe el autor. Ya sabes, cosas que pasan.
    Ahora gracias a ti le pongo nombre y me das un motivo para leerle.
    Como siempre, es un placer pasar por aquí.
    Muchos besos

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    Respuestas
    1. Me hace feliz cuando disfrutáis de estas entradas "minimalistas" que yo también disfruto tanto haciéndolas.
      Gracias por contármelo. :)
      Un beso.

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