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10 de octubre de 2018

Entre bambalinas - La mirada de la ausencia

El pasado 20 de septiembre salía publicada la sexta novela de la autora Ana Iturgaiz. Ha sido una larga espera y un camino arduo hasta que ha llegado al público. Quizá por eso me hace especial ilusión que Ana haya accedido a participar en esta sección de Entre bambalinas.  Sus lectores sabemos hasta qué punto cuida el rigor histórico en sus novelas del género. 
Espero volver con una reseña para La mirada de la ausencia -ya que está entre mis próximas lecturas-, pero mientras tanto, os dejo con las palabras y el trabajo de Ana Iturgaiz para documentar y dar contenido a esta historia. Desde aquí, agradecer a la autora su disposición y tiempo para hacerla posible.


SINOPSIS

El 21 de febrero de 1874 el ejército carlista pone cerco a la ciudad de Bilbao. En la ciudad asediada se encuentran Javier Garay, un fotógrafo de postales eróticas, e Inés Otaola, una planchadora sin trabajo, a la que el hambre obliga a ejercer de modelo para Javier.


Sin embargo, las aspiraciones de Javier no pasan por quedarse encerrado en la ciudad sitiada sino en ejercer de reportero de guerra para los periódicos más importantes del país y conseguir el éxito que siempre ha deseado. La ocasión le llega cuando el gobierno liberal le propone la posibilidad de infiltrase tras las líneas enemigas y él la aprovecha sin dudarlo. Lo que no se imagina es que Inés lo arrastrará al campo de batalla con él.

Por su parte, Inés, que fue expulsada hace cinco años del caserío familiar junto a su abuela y su hermano, nunca imaginó que regresaría a su hogar y mucho menos sin ellos. Tampoco sospechó que el fotógrafo sería su oportunidad para huir de la ciudad destruida para volver al lugar en el que nació.

En medio de la destrucción, ambos se convierten en el refugio del otro. Sin embargo, la guerra y las sospechas de los militares conseguirán separarlos.


Ana, ¿cómo suena esta época?


Yo creo que debe sonar a banda municipal tocada en el kiosko de la plaza, a orquestinas en los cafés, a bullicio y voces femeninas a la salida de misa. Todo ello en tiempos de paz.


Pero como La mirada de la ausencia transcurre en medio del asedio del Ejército carlista a la ciudad de Bilbao, suena a bombas lanzadas desde los montes, a fachadas rotas y cristales estallados durante el día; y a silencio sepulcral durante la noche.


¿Por qué elegiste este lugar y esta época?


Me gusta escribir sobre lugares que conozco. Bilbao es mi lugar de origen y me pareció un lugar fantástico para situar mi historia. En cuanto a la época, ya tenía una historia ambientada en el siglo XIV y otras dos en el XVI y buscaba un cambio de aires. A finales del siglo XIX, Bizkaia comenzaba a estar inmersa en una época de cambios económicos y sociales muy importantes: la minería y la industria que dependía de ella se instalaba allí para no marcharse. Esto y saber que las tropas carlistas asediaron la villa en 1874 me hizo decidirme definitivamente por ese momento.


¿Cómo hiciste para documentarte? ¿Cuáles han sido tus fuentes?

Por suerte, hay personas maravillosas que ofrecen sus conocimientos al resto (y yo se lo agradezco desde aquí una y mil veces) y encontré en internet mucha de la documentación que he manejado. Hay bastantes páginas con referencias a algunos detalles, pero os indicaré aquellos que me han sido más útiles.


Para la descripción en detalle del asedio de Bilbao, usé en muchas ocasiones el blog de César Estornes donde recoge en cuatro entregas una descripción de un testigo de la época de lo que sucedió día a día durante los dos meses que duró el asedio. 

Sobre este mismo tema, leí el libro Paz en la guerra, de Miguel de Unamuno, que cuenta la historia de un joven en Bilbao y en esta guerra. Miguel de Unamuno vivió el asedio de Bilbao cuando tenía unos diez años.

Para la descripción en detalle de la segunda batalla de Somorrostro, que tuvo lugar para intentar liberar Bilbao del cerco carlista, consulté el blog Km 130 (Enlace: http://km-130.blogspot.com/) donde se hace una recreación completísima (y con fotografías actuales y antiguas) de los movimientos de tropas y los enfrentamientos entre ambos ejércitos.


Después, para todo tipo de detalles sobre uniformes, organización, armas, moneda, transportes, comunicaciones, correo, condecoraciones, etc. del Ejército carlista, el libro Las guerras carlistas, catálogo de la exposición que organizó el Ayuntamiento de Madrid en 2004.

Sobre fotografía antigua, he consultado varios manuales y he acudido a algunos amigos, que, por suerte, son expertos en este tema. Además, en youtube hay vídeos mostrando los pasos a dar para hacer fotografías con este tipo de técnicas. El de Mark Zimmerman es uno de los mejores.






¿Hasta qué punto la época ha condicionado el comportamiento de tus protagonistas?



Hasta cierto punto, pero no sé si del todo. El otro día me preguntaba si era factible que en esa época la gente tuviera ideas antimilitaristas, como tiene mi personaje principal masculino. Yo pienso que sí, que determinadas ideas son universales y atemporales, pero no estoy segura al 100%. Sin embargo, yo tenía muy claro el camino que iban a recorrer las ideas políticas de Javier.


En el caso de Inés, sí, pienso que es un fiel reflejo de lo que era una mujer de aquella época y con sus circunstancias.
También el señor Francisco lo es. Si leéis el blog de César Estornés que comentaba antes, el narrador del asedio de Bilbao tiene la misma exaltación que el señor Francisco.



Han sido varios los años que han pasado desde que escribiste el manuscrito hasta su publicación y, además, lo hace de manos del sello de colección histórica de Roca editorial, ya que no parecía encajar con las exigencias de las editoriales de sello romántico ¿Ha merecido la pena el camino recorrido y la espera?

El proceso para que La mirada de la ausencia viera la luz ha sido largo y complicado, pero la frase de quién sigue, la consigue se ha hecho real en este caso. Han sido más de cuatro años esperando el momento en que la historia de Inés y Javier viera la luz, pero han merecido la pena. En su momento, decidí que la novela merecía la pena y que iba a ir a por todas. He ido subiendo los escalones, quemando etapas y rechazando oportunidades, buscando la mejor de las salidas para La mirada de la ausencia y puedo decir ahora que creo no haberme equivocado.

Solo hay una cosa que me apena bastante, durante el proceso de escritura saqué mucha información y utilísima del blog Km 130 y decidí que tenía que agradecer a su administrador la enorme labor que había hecho con la investigación de la segunda batalla entre carlistas y liberales que tuvo lugar en Somorrostro a finales de marzo de 1874 y que tan generosamente había publicado en su blog. Pero el proceso de publicación ha sido tan largo que nunca le ha llegado mi agradecimiento porque falleció hace un tiempo.


Si os apetece saber más de La mirada de la ausencia de boca de la propia autora, os dejo un enlace a la entrevista que le hicieron en Onda vasca: https://www.ondavasca.com/#/audios/ana-iturgaiz-presenta-la-mirada-de-la-ausencia

Y, a continuación, nos ha dejado un pequeño fragmento


Frente a ella, un sofá tapizado en granate y una chica medio desnuda tumbada en él. Estaba delante de dos enormes ventanales, cubiertos por una fina cortina que mantenía el interior oculto de la curiosidad de los vecinos de la casa de enfrente. Iluminada por la escasa luz que el día aún conseguía arañar al atardecer.
Era morena, con una espesa melena que le caía sobre un hombro y le cubría un pecho. Tampoco el otro se le veía, pero se intuía detrás de la bata abierta. Un largo collar de perlas ceñía la tela contra su cuerpo allá donde menos lo necesitaba.
—Muy bien, muy bien —continuaba el fotógrafo.
De espaldas a la puerta, él seguía sin ser consciente de su presencia. La joven miró a Inés, pero no pareció molestarse; no hizo ni un solo gesto.
—Esa pierna, sube la rodilla, abre la ropa un poco más, perfecto. Y ahora… —El fotógrafo abandonó la cámara y se irguió—. ¿Estás segura? ¿Seguro que quieres hacerlo? Mira que nunca te pediría… De acuerdo, entonces. Colócate como quieras.
Inés se consideraba una persona decente. Pero en aquel momento la curiosidad venció al recato. Y ya no pudo apartar los ojos. La chica se había sentado en el diván. Estaba inclinada hacia adelante, con las piernas abiertas y los codos apoyados en las rodillas. Descansaba la barbilla sobre las manos, que mantenía unidas. La bata enseñaba más que ocultaba, se le veía completamente el monte de los pechos; la cima se adivinaba a la perfección. El cinturón colgaba entre sus piernas abiertas obligando a fijar la vista justo en ese punto, en el agujero oscuro, profundo y secreto.
Puro erotismo.




2 comentarios:

  1. Hola!!
    He leído, creo, todo lo que ha publicado y esta novela la tengo en la lista de la compra... aunque todavía no la he comprado. Pero espero leerla antes de que acabe el año porque me apetece ;)
    Un besote

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  2. Uy, una novela histórica española ambientada en «mi» norte de España, ¡cómo me tienta, ahora que me he decidido a leer más romántica en español... Creo que le daré una oportunidad. Gracias por rescatar episodios históricos que se desarrollaron en estos paisajes nuestros. Siempre pensé que era una mina sin explotar y ya veo que las autoras se están animando... Un aplauso.

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