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20 de febrero de 2016

La víspera de casi todo - Víctor del Árbol


LA VÍSPERA DE CASI TODO

Víctor del Árbol


Edición impresa y ebook
ISBN: 9788423350742
Destino
(2016)




Novela negra



SINOPSIS
Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ni sintió ser. Pero el refugio y anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.
Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad.
El cruce de estas dos historias en el tiempo se convierte en un mar con dos barcos en rumbo de colisión que irán avanzando sin escapatoria posible.


La víspera de casi todo ha sido galardonada este año con el Premio Nadal y etiquetarla como novela negra es quedarse muy muy cortos. Es también un thriller psicológico, hay suspense, secretos que descubrir y acontecimientos del pasado que desentrañar.

Es difícil hacer una reseña, sin poder desvelar nada, de una novela que tiene tantos protagonistas: Germinal, Paola, Dolores, Daniel, Mauricio... También lo es la Costa da Morte, con ese paisaje inhóspito, frío, donde se desencadena la tormenta. A lo largo de su vida, los protagonistas han perdido a alguien -uno de los puntos comunes-, pero también algo en ellos que ya no se ven capaces de recuperar, la inocencia que los ha abandonado y que les ha convertido en personas distintas a lo que podrían haber sido.

Víctor del Árbol vuelve a remover nuestros sentimientos con algunas escenas de violencia contenida, no gratuita, a sorprender ante momentos que sobrecogen pero que nos ayudan a entender los fantasmas de los que huyen los personajes. Y luego está esa forma de narrar, cuidada, a veces poética y sutil, a veces dura y sin ambages, que te hace volver a leer párrafos enteros, a señalarlos y a releerlos incluso cuando has finalizado el libro.

No se trata de una novela que se lee rápidamente. Lo que el autor hace es invitarnos a conocer los perfiles y la historia de cada personaje: sus pensamientos, sus miedos, sus heridas, el camino que han recorrido hasta llegar a confluir. Esa es la razón por la que me gustan sus obras. Son algo más que crímenes que resolver, que palabras para entretener. Siempre dejan un poso, algo sobre lo que reflexionar.

Como he dicho, durante la lectura he señalado muchas frases, párrafos enteros que, por sí solos, ya tenían un sentido e implicaban una reflexión. Pero hay unas líneas que a mí me conmovieron. Supongo que no lo esperaba, ahí está la magia, cuando crees que ya está todo dicho sobre un personaje y de pronto, en relación a sí mismo, dice algo así (quien haya leído la novela entenderá a lo que me refiero):

"Asumir esa carga, liberarse de ella para siempre y vivir lo que le quede por delante sin este miedo y esta pena. Dejar tranquilo al niño que lleva dentro, acariciarle la cabeza una última vez, besarlo en la frente y subirle los pantalones. Acompañarlo de la mano hasta el olvido." 

En definitiva, os invito a viajar a la Costa da Morte, a ese lugar en Punta Caliente donde se encontrarán personajes que tienen mucha más cosas en común de lo que aparentemente pueda parecer. Pasaréis de puntillas por las consecuencias de la dictadura militar argentina. Conoceréis la fragilidad y fortaleza que hay detrás de sus protagonistas, pero también sus secretos, aquellos con los que tienen que seguir viviendo.
Os garantizo una lectura que no os dejará indiferentes.



28 de junio de 2015

La chica del tren - Paula Hawkins


LA CHICA DEL TREN

Paula Hawkins

Edición impresa y ebook
ISBN: 9788408141471
(2015)
Planeta





Novela negra


SINOPSIS

¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso?
Rachel, sí.
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.

La chica del tren es una novela difícil de recomendar. No porque sea una mala elección, sino más bien porque la trama, la narración en primera persona y el desarrollo de la historia provocará reacciones muy diversas en función del lector. Como casi siempre, había hecho una primera revisión de críticas y reseñas y encontré de todo, así que simplemente decidí leerla y juzgar por mí misma.

La trama la desarrollan tres personajes femeninos, de manera que conoceremos lo que va sucediendo de boca de Rachel, Megan y Anna. Tres mujeres cuyos destinos están irremediablemente unidos. A pesar de que muchos comentarios afirman que la historia engancha y no puedes dejar de leer, ese no ha sido mi caso. Es cierto que el lector necesita continuar la lectura si quiere saber lo que ocurre y buscarle un sentido a todo, pero el hecho de que esté narrada en primera persona me ha obligado a buscar los momentos adecuados, en los que pudiera estar concentrada, ya que es necesario que nos pongamos en la piel de cada uno de los personajes. No es, por tanto, una novela de acción trepidante o de las que puedes leer en dos sentadas (y no lo digo como una crítica o una pega). Claro que, como todo, esto es una opinión personal.

Rachel es una joven divorciada que cada día coge el tren con destino a Londres fingiendo mantener una rutina de trabajo ante su compañera de piso, cuando en realidad se limita a deambular, beber y observar e imaginar la vida de quienes residen en las casas que cada día ve desde el tren cuando éste hace una breve parada en su recorrido. En una de esas paradas, una de las piezas parece no encajar en la casa donde llevan una vida idílica -que ella misma alimenta cada día con su imaginación- la pareja a la que Rachel ha bautizado como Jess y Jason. Los acontecimientos que se irán sucediendo conseguirán poco a poco ir complicando su ya precaria e inestable vida.

Es difícil hablar de los personajes de Anna y Megan sin desvelar el argumento así que, obviamente, no mencionaré nada, no solo porque acabaría dando una información que debe ir descubriéndose en su momento sino porque, para mí, Rachel es el personaje mejor perfilado y más complejo de la novela. Todos sus pensamientos y sensaciones quedan plasmadas como si estuviéramos leyendo un diario íntimo, siendo una protagonista que se presta fácilmente a ser juzgada: sus actos, su adicción al alcohol, el caos que rodea su vida me provocaba sentimientos de atracción y rechazo al mismo tiempo.

La chica del tren gustará a los seguidores del género de suspense y novela negra, sobre todo porque mantiene al lector en vilo hasta el final, dudando de todo y de todos. Un argumento original, que no pierde intensidad en ningún momento y que está perfectamente hilado. Una novela ideal para quienes busquen algo más que una mera lectura ligera para estas vacaciones.



17 de abril de 2015

La tristeza del samurái - Víctor del Árbol


LA TRISTEZA DEL SAMURÁI
Víctor del Árbol


Edición impresa y ebook
ISBN: 9788415098027
(2011)
Alrevés Editorial  





Novela negra



SINOPSIS

Dos tramas se desarrollan de forma paralela; una en Extremadura en el año 1941; la otra en Barcelona en 1981.
Un crimen cometido durante la posguerra española produce consecuencias en tres generaciones de la familia Alcalá y en aquellos que se han cruzado en sus vidas durante cuarenta años. Complots, secuestros, asesinatos, torturas, violencia machista, son algunos ingredientes de esta fantástica novela. Con un estilo descriptivo pero no por ello lento, el autor narra los acontecimientos ocurridos y poco a poco va entrelazando los personajes de ambas tramas, entrando en la psicología de cada uno de ellos. El resultado es una magnífica novela de intriga e investigación, de sentimientos y rencores, de amor y odio, de ambición y dolor, de hipocresía y sobre todo de culpa, una lacra que se transmite de generación en generación, donde los hijos heredan los delitos de los padres y los nietos los de sus abuelos.

Para leer a Víctor del Árbol hay que partir de una premisa: el lector debe darle la mano y dejarse arrastrar por los suburbios y callejones oscuros donde habita el alma de sus personajes. Reconozco sentir cierto placer culpable, casi morboso, cada vez que leo una de sus obras.

El punto de partida de La tristeza del samurái es el asesinato de Isabel, esposa del jefe de la Falange Guillermo Mola, hecho que marcará el destino de su familia,  la de su asesino y la de quien realmente será acusado y obligado a cumplir sentencia por ello. Se inicia así una caída de piezas de dominó cuyas últimas consecuencias tendrán lugar cuarenta años después, poco antes del golpe de Estado en España. Como ya nos tiene acostumbrados, el autor nos va presentando a los personajes sin que exista, aparentemente, relación entre unos y otros como si fueran piezas de un puzzle que no toma forma hasta el final. 

La tristeza del samurái es una novela que cuenta con dos tiempos, pasado y presente. La situación política española e internacional que se vivió en los años cuarenta, impactó de muy diversas maneras a cada familia dependiendo del bando y posición que ocuparan sus miembros en ese momento. En este sentido, señalaría la recreación del contexto histórico: las referencias que se hacen sobre el envío e intervención de las tropas que formaron parte de la División Azul y su papel en el frente ruso, así como a la situación de la España de la transición.

Pero si hay algo en lo que destaca la novela es en la manera de narrar del autor: el manejo del lenguaje para describir las escenas más terribles y brutales, pero también más íntimas; la composición de los perfiles de sus personajes, extremos, crueles y vulnerables, capaces de todo tipo de acciones que nos sobrecogen. He leído a pocos escritores que se arriesguen y sean capaces de crear  personajes tan complejos y a la vez tan bien definidos.

"Cuando un hombre muere, justa o injustamente, no ocurre nada especial. La vida sigue a su alrededor. El paisaje ni siquiera se altera un ápice, no hay más sitio en el mundo, si acaso un poco más de dolor en los que viven de cerca esa muerte. Pero incluso ese dolor es pronto olvidado por la perentoria necesidad de seguir viviendo, de trabajar, de recobrar la rutina. A los que están junto al cadáver del que acaba de ser ahorcado en el patio de la prisión no les queda mucho tiempo para despedirse, bajo la atenta mirada de los soldados que custodian el patíbulo. Apenas el hijo, un niño de diez años, roza los pies descalzos de su padre colgando de una soga, mira al suelo mientras el verdugo corta el nudo y el cuerpo cae como un fardo."


Para mí, Víctor del Árbol es una apuesta segura, un autor nacional a tener en cuenta y que, curiosamente, ha sido premiado y goza de gran reconocimiento en Francia. Lo que no deja de sorprenderme e indignarme a partes iguales porque parece cumplirse aquello de que "nadie es profeta en su tierra".  Estoy segura de que quien lea ésta u otra novela del escritor estará de acuerdo conmigo.

30 de enero de 2015

Un millón de gotas - Víctor del Árbol



UN MILLÓN DE GOTAS
Víctor del Árbol

Ebook y edición impresa
ISBN: 9788423348138
 (2014)
Destino






Novela negra

SINOPSIS
Gonzalo es un buen hombre. Quiere a su familia, es un abogado laborioso, una persona sin nada que ocultar. Pero nadie puede ser tan transparente en un mundo donde la inocencia no existe. Tras recibir la noticia del suicidio de su hermana Laura, con la que la unía una profunda relación en la niñez que se truncó al hacerse mayores, hasta el punto de perder por completo el contacto, Gonzalo deberá volver a su pasado, al de su padre Elías, que siempre ha mantenido bien guardado.
Ese viaje del abogado nos llevará de la mano desde los tiempos de las grandes utopías en La Unión Soviética en los años 30 a la guerra civil, los campos de concentración de Francia, la II Guerra Mundial y la resistencia interna contra Franco. Pero Gonzalo nos llevará mucho más lejos: nos llevará a trazar un mapa exhaustivo de la condición humana, a conocer una historia de amor increíble, la traición, la culpa, y en fin a un mundo donde la memoria es una invención que nunca es del todo cierta.
Al estilo de las grandes epopeyas, pasado y presente se confunden, se cruzan una y otra vez en esta extraordinaria historia donde nadie queda indemne.
Como un terrible efecto mariposa, cada acción tiene su consecuencia. Aunque sea más de 40 años después.

Por lo general, tengo una visión pesimista del ser humano. Por eso, a veces, me gusta alejarme de las historias románticas y leer algo que me devuelva a esta realidad que nos golpea cada día.
Esa fue la razón que me llevó a leer a Víctor del Árbol. Porque había visto reseñas fantásticas y en ellas se hacía hincapié en la magistral manera de componer, crear y presentar personajes complejos y reales. Solo me ha hecho falta leer Un millón de gotas para quedar atrapada por la narrativa de este autor.

La novela transcurre en dos momentos históricos: En 2002 conocemos a Gonzalo, un abogado arrastrado casi sin quererlo a intentar encontrar la relación entre el suicidio de su hermana Laura (con la que no mantenía contacto desde hacía años) y el asesinato de un mafioso ruso, ya que las pruebas hacen que ella sea la principal y única sospechosa y culpable.
El otro momento temporal se enmarca en los años treinta. El pasado. Será donde se nos presente a Elías Gil, padre de Gonzalo y Laura, un joven ingeniero español de ideales comunistas, que se desplazó a Moscú en 1933 y al que todos recuerdan como un héroe que luchó contra el fascismo. El destino de Elías quedará marcado por ese viaje. Y con él, el de las personas que van entrando y saliendo de su vida, hasta su misteriosa desaparición en 1967.

En un momento determinado se hace referencia a "la Matrioshka", una organización mafiosa rusa con un destacado papel en la novela. Y eso es Un millón de gotas. Una de esas muñecas rusas, huecas y rellenas de un sinfín de ellas, encerradas unas dentro de otras. Porque el autor ha creado una trama que tendremos que desentrañar a lo largo de sus setecientas páginas. Y no sobra ninguna de ellas.

Me ha resultado difícil decidir quienes son personajes principales y secundarios. Todos tienen algo en común: se mueven llevados por el espíritu de supervivencia y el deseo de venganza . Las circunstancias que cada uno se verá obligado a vivir, las dificultades que irán encontrando por el camino y las decisiones que tomarán, los pondrán al límite. Por eso vemos continuamente como el ser humano es capaz de corromperse, de ser cruel, egoísta y miserable. De contener una maldad sin límites.De mantener las mentiras y los secretos si con ello consiguen lo que desean. Porque, en definitiva, somos lo que vivimos.

"No estaba mal, después de todo. Desde lo alto de la cúpula celeste alguien podía ver una raquítica hoguera en medio de la inmensidad y a un grupo de humanos en torno, como si aquel lazo de luz pudiera mantenerlos a salvo. Y a pocos kilómetros, avanzando en la oscuridad, una manada de lobos que caminaban erguidos, lobos humanos que husmeaban el aire siguiendo el rastro de carne quemada. La vida debía parecer desde la lejanía algo frágil, cambiante, una sucesión de suertes y desdichas en las que sus protagonistas no tenían capacidad de incidir. Seres caóticos, no menos errantes que las estrellas fugaces, fulgores que se encendían y se apagaban al instante siguiente, sin rastro del reguero de luz que antes había alumbrado la oscuridad."

Víctor del Árbol me ha parecido un maestro a la hora de crear perfiles y componer personajes. Algunos siniestros como Ígor Stern, otros llenos de matices como Esperanza, Anna e Irina, el inspector Alcázar y  Elías Gil. Tendremos que hacer frente a escenas duras, a giros inesperados y a las ganas de querer llegar cuanto antes al final de la novela para saber realmente qué le paso a Elías Gil y el por qué de su desaparición (y llegar así a la última muñeca rusa). 

La novela tiene un lenguaje cuidado y un estilo que estoy segura identifica al autor, ya que pasamos de unas escenas a otras sin avisar, sin espacios ni señales que indiquen que abandonamos una trama y continuamos con la que habíamos dejado, salvo cuando se trata de situarnos en el momento histórico. Me ha hecho pensar en un guión de cine en el que unas escenas siguen a otras sin dar un respiro al lector.

Quiero destacar por último, una de las partes más estremecedoras y duras del libro. Cuando el escritor nos muestra los hechos que ocurrieron en la isla de Názino (Siberia) en 1933, un lugar al que fueron enviados miles de deportados como consecuencia de las políticas y purgas de Stalin. 


Puede que Un millón de gotas no sea un libro para todos los públicos pero, como veis, no me faltan razones para recomendarlo.

"La primera gota es la que empieza a romper la piedra.
La primera gota es la que empieza a ser océano."