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15 de enero de 2017

Entre el mundo y yo - Ta-Nehisi Coates


ENTRE EL MUNDO Y YO



Ta-Nehisi Coates


Edición impresa
ISBN: 9788432229657
Seix Barral (Planeta)
2016



Narrativa extranjera



SINOPSIS

Una carta de un padre a su hijo. Una profunda reflexión sobre la realidad social de la Norteamérica actual que recoge grandes temas universales como la discriminación, la desigualdad y el activismo necesario para combatirlas.
«Éste es tu país, tu mundo, tu cuerpo, y debes encontrar la manera de vivir con todo ello.»
«La que quiero para ti es que seas un ciudadano consciente de este mundo terrible y hermoso»

¿Por qué decidí leer Entre el mundo y yo?
En noviembre de 2016, Donald Trump ganó las elecciones a la presidencia de EEUU. Era algo así como el cuento de Pedro y el lobo, nadie pensaba que podría pasar pero pasó. Luego, compartí un almuerzo con mujeres que seguían las noticias, han leído y, sobre todo, han viajado, y comentamos el tema del por qué. Una de ellas me abría los ojos al comentarme que la situación en EEUU no era, ni mucho menos, como nos la vendían en televisión. No todo eran barrios residenciales, Manhattan, o perseguir el gran sueño americano. Por el contrario, aquello tenía más que ver con barrios y familias fuera del sistema, que no trabajaban, que sobrevivían con el subsidio del gobierno, pero sobre todo con un alto índice de población que, simplemente, es invisible y forma parte del porcentaje que no está "dentro del sistema". Y, posiblemente, el resultado de las elecciones no tuviera tanto que ver con Trump como con castigar a ese sistema injusto pero real.

Y, sabiendo todo eso, conocí la publicación de Entre el mundo y yo, leí algunos comentarios y decidí que quizá podría aprender algo de la situación que se vive en EEUU, concretamente, para la población negra. La verdad, no era lo que esperaba, pero me alegro de haberlo leído.

«De momento, hay que decir que el proceso de blanqueo de las diferentes tribus, y el ascenso de la creencia en el hecho de ser blanco, no se produjo por medio de las catas de vino y las reuniones sociales para comer helado,  sino mediante el saqueo de vidas, libertad, trabajo y tierra; mediante los latigazos en la espalda; las cadenas en brazos y piernas; el estrangulamiento de los disidentes; la destrucción de las familias; la violación de las madres; la venta de los hijos; así como otros muchos actos destinados, principalmente, a negarnos a ti y a mí el derecho a proteger y gobernar nuestros cuerpos.»

Digo que no era lo que esperaba porque se trata de una carta (de casi 200 páginas) que Ta-Nehisi Coates dirige a su hijo Samori, de quince años, en la que le habla de lo que supone ser negro en América. Algunas referencias a la infancia, a la escuela, a referentes como Malcom X, a los asesinatos de jóvenes a manos de la policía que nada tienen que ver con la comisión de un delito sino con el color de la piel de esos jóvenes.
Y, cuando he terminado el libro, he sido consciente de que no tenía ni la más remota idea de lo que pasa al otro lado del océano. Que los dos minutos que dedica el noticiario a dar a conocer las revueltas y asesinatos que dejan impunes a la policía es algo que nos parece lejano y ajeno. Que, quién me lo iba a decir, la realidad tiene más que ver con la imagen de Michelle Pfeiffer en Mentes peligrosas, intentando hacer algo por el futuro de unos jóvenes que ya están condenados a sobrevivir a las calles, a que la escuela sea sinónimo de "un sitio que impide que estén vagabundeando y cometiendo crímenes", a que cada día pueda ser el último, solo por el color de su piel. De nada ha servido que su último presidente sea afroamericano. 

Coates se refiere continuamente a la falta de seguridad y de control que una persona negra tiene sobre su propio cuerpo. En algunos momentos pensaba que era un discurso demasiado radical, pero cuando sabes que este libro ha recibido el galardón National Book Award de No ficción de 2015 (entre otros), y ha sido finalista del Premio Pulitzer 2016, en ese caso, no puedes negar la evidencia.

«Un años después de ver al chico de los ojillos sacar su pistola, mi padre me pegó por dejar que otro chio me robara. Dos años más tarde, me pegó por amenazar a mi profesor de noveno. El hecho de no ser lo bastante violento podía costarme mi cuerpo. el hecho de ser demasiado violento también podía costarme mi cuerpo»

«Por fin entendía personalmente a mi padre y su antiguo mantra: "La paliza se la puedo dar yo o la policía". Por fin lo entendía todo: los cables eléctricos, los cables de extensión, la vara ritual. 

Las personas negras amamos a nuestros hijos de forma un poco obsesiva. Sois todo lo que tenemos y ya nos llegáis en peligro. Creo que preferiríamos mataros nosotros mismos antes de ver cómo os matan esas calles que América ha creado.»

Entre el mundo y yo me ha hecho darme cuenta de lo poco que sé sobre el tema, de lo poco que nos importa cuando no pertenecemos al grupo agraviado, de lo fácilmente manipulables que podemos llegar a ser cuando los hechos ocurren a miles de kilómetros y es un problema de otros. La brecha racial existe y, si no lo sabías o solo lo intuías, éste es un libro imprescindible para conocer el sentimiento y la necesidad del activismo de la población negra en América. Es una lectura que te hace reflexionar.

«Esto es lo que me gustaría que supieras: en América es una tradición destruir el cuerpo negro: es un patrimonio. La esclavitud no fue un simple acto aséptico de coger prestada una fuerza de trabajo; no es tan fácil conseguir que un humano entregue su cuerpo en contra de sus intereses más elementales. De modo que la esclavitud tiene que emplear cólera azarosa y violencia corporal arbitraria, necesita cabezas rotas y sesos vertidos en el río cuando el cuerpo intenta escapar. Tiene que emplear unas violaciones tan habituales que se vuelven industriales. No hay forma edificante de decir esto. Yo no tengo himnos religiosos ni antiguas canciones espirituales negras. El espíritu y el alma son el cuerpo y el cerebro, que se pueden destruir, y es justamente por eso por lo que son tan valiosos. Y el alma no se escapa de esto. El espíritu no se escabullía en las alas del góspel. El alma era el cuerpo que alimentaba el tabaco, y el espíritu era la sangre que regaba el algodón, y ambas cosas crearon los primeros frutos del jardín americano. Y esos frutos se obtuvieron a a base de azotar a niños con leña de la cocina y del hierro candente que arrancaba la piel como si fuera las hojas de la mazorca de maíz.»


6 comentarios:

  1. Me alegra que al final lo leyeras y que lo traigas.
    Claro que sabemos poco de la realidad de allí, como ellos de la de aquí (bueno, quizá ellos saben menos, seamos francos). Si lees sus estadísticas, sus números (ya se que suena frío) la desigualdad es enorme, el racismo, la discriminación, la diferencia entre ciudades y la llamada "America profunda", o entre los distintos barrios de las propias ciudades.
    Reconozco que no una especial amante de ese país, solo quizá de alguno de sus talentos, y agradezco estos libros que hacen despertar al mundo a esa realidad social americana.
    Interesante reseña e interesante libro
    Gracias

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    1. Ya sabes que en privado hemos comentado este tema. Ha sido una primera toma de contacto bastante interesante.
      Seguro que pronto vuelvo a darte la tabarra con este tema ;)
      Un beso y gracias a ti (por tus palabras y por aguantar todos los discursos que te suelto en privado :) )

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  2. Lidia! me ha encantado tu reseña! tenía el libro apuntadísimo cuando te lo vi en Goodreads, pero después de leer tus impresiones, queda asegurado como lectura necesaria! (espero poder hacerle un hueco pronto).
    Lo que nos venden de EEUU es pura fantasía cinéfila, sinceramente... LA realidad por desgracia,nunca sale en los medios, porque no interesa... como bien dices, de nada ha servido que los Estadounidenses tuvieran un Presidente Negro, porque, lo quieran o no, es un país racista. y ahora con la subida al poder de un personaje que representa el "americanismo" por excelencia, aumentará (de hecho han aumentado las personas afiliadas al Ku kux klan desde las elecciones)...¿Pero qué podemos esperar de un país que en el 2000,tenía a Nelson Mandela en la lista de terroristas más buscados??)
    Leyendo Lo que el viento se llevó voy teniendo un poquito más de conocimiento sobre su pasado, aunque sí que es cierto que, el libro pasa muy por encima sobre el tema porque está más centrado en la Guerra de Secesión que en el abolicionismo de la esclavitud.
    Te recomiendo si te interesa más el tema, alguno de los documentales sobre Martin Luther King, (las biografías que hay sobre él ahora, son más orientadas al público juvenil, para que conozcan su figura, puede estar bien, pero, si soy sincera, no sé cómo lo plantearán)
    Como novela, Criadas y Señoras, ambientada en los años 60. O igual alguna monografía específica...si quieres te puedo buscar algo.
    Si me entero de algo más te digo ^^
    Un Besote!!

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    1. ¡Hola, Ana!
      He sido bastante sincera. Hay veces que pienso que teniendo a nuestro alcance tanta información, es increíble que no sepamos nada de lo que ocurre. Claro que, tampoco podemos saber de todo ;)
      Cris ya me comentó que leyera Criadas y Señoras, vi la película pero estoy segura de que el libro será mejor (sobre todo habrá mayor detalle), así que la tengo entre mis pendientes. También Lo que el viento se llevó (estaré atenta por si haces reseña).
      Y, sí que voy a intentar ver algún documental sobre el tema.
      Muchas gracias, Ana.
      Un beso.

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  3. Gracias por traer este libro y esta temática. Creo que sabemos muy poquito. Como muy bien dices, porque sucede a miles de kilómetros y porque no pertenecemos al grupo agraviado.
    También he de decirte que soy muy muy sensible a éstos temas: cuando se trata con inferioridad a otras personas por ser de otra raza, sexo, ideología. Me duele verlo, leerlo, sentirlo. Me duele.
    Así que no soy muy amiga de leer este tipo de libros.
    Leyendo comentarios anteriores, no he leído Criadas y señoras, pero he visto la peli, y hay detalles que me impactaron.Más bien...¡me indignaron! Y una de mis próximas lecturas será Lo que el viento se llevó. Ya contaré cómo "lo vivo".
    Beso grande.

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    1. ¡Hola M. Ángeles!
      Claro que duele. Solo necesitas un mínimo de empatía: Cuesta mirar y es imposible que no te toque. Quizá tenga una vena masoquista, pero son temas que me interesan, a pesar de todo. Quizá porque me ayudan a valorar más todo lo que tengo y lo que me rodea. Por eso, quizá, suelo ser tan inconformista y reivindicativa. Me gustaría pensar que todas la voces pueden aportar algo, cambiar algo.
      Si te animas con Lo que el viento se llevó, estaré muy atenta ;)
      Un beso enorme.

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